Durante muchas décadas el yoga se consideraba una excentricidad propia de hippies y buscadores incansables de lo exótico. Desde que los años 60’ grupos como los Beatles y los Rolling Stones popularizaron la existencia de esta técnica milenaria que se basa en 3 pilares: respiración, postura del cuerpo y control de la mente.

Sea cual sea la variante del yoga que uno prefiera, éstos son los beneficios asegurados que se sacan de su práctica.

1.- Control del estrés A través del pranayama (respiración) todos los movimientos (asanas) del yoga se basan en la concentración y por lo tanto en el control de la mente. Durante la práctica del yoga se influye en la relajación muscular y también en la relajación mental. Se ha constatado científicamente que los yoguis son capaces de identificar y controlar altos niveles de estrés gracias a la práctica de ejercicios sencillos.

2.- Flexibilidad corporal A pesar de que las asanas o posturas del yoga a veces parecen propias de un espectáculo de circo, la verdad es que todo el mundo puede practicarlas. Tan sólo hay que tener claro que según la edad y forma física del aspirante a yogui se podrá llegar a una postura u otra. Existente muchas variantes de las distintas posturas, muchas concebidas para personas con problemas físicos específicos.

3.- Fuerza física Aunque la mayoría de gente cree que las posturas están dirigidas a la flexibilidad, hay muchas formas y ejercicios del yoga que inciden en el desarrollo muscular y en la fuerza física. Tanto las series de saludos al sol como el yoga Asthanga consumen tantas calorías como otras actividades físicas como son las gimnasia y el pilates.

4.- Mejora de la respiración Tanto las personas que tienen problemas respiratorios como las que no, se benefician de una técnica (pranayama) que incrementa la capacidad pulmonar. A través de una correcta respiración se logra una mayor oxigenación de la sangre, lo que contribuye positivamente en la mejora de la circulación sanguínea.

5.- Relajación física y mental A través de la práctica cotidiana, se consigue un dominio de los pensamientos negativos o en bucle. La práctica de la meditación permite ejercer control, poco a poco, de las divagaciones que tanto daño hacen a la mente. Se trata de una gimnasia mental que logra enormes beneficios tanto en el funcionamiento del cerebro como en el estado anímico de los practicantes. De los beneficios mentales hay amplios estudios científicos.

Fuente:
Telecinco