«Sesha visitó Espailudic durante el pasado fin de semana impartiendo un seminario de introducción a la meditación Vedanta Advaita. En este tipo de meditación se busca que la atención se pose de una manera sostenida sobre sí misma hasta la aparición y permanencia de la experiencia no dual (advaita). La meditación se convierte en  instrumento de realización de nuestra naturaleza esencial y es considerada en gran parte de la psicología y la terapia transpersonal como su principal herramienta.»

Sesha (Ivan Oliveros) nació en Bogotá. Está licenciado en Ingeniería Mecánica y estudió Filosofías Orientales.

«Hacemos el mundo con nuestras actitudes y con nuestros pensamientos. El ser humano está integrado en un todo inteligente» Sesha

«Atrévase a estar presente sin preguntarse adónde le llevará» Sesha

Sesha es incesante en el estudio y el análisis de las escrituras orientales y en la práctica de la meditación, un día «Tuvo una experiencia muy intensa, desaparecieron los pensamientos, todas esas voces que continuamente hablan en nuestra mente, y percibió otra manera de estar en el mundo: la no dualidad, y fue adquiriendo una reacción más libre, aprendió a estar presente»

A partir de entonces Iván Oliveros se convirtió en Sesha, abandonó la ingenieria y se dedicó a profundizar, escribir y comunicar qué pasos hay que seguir para alcanzar ese estado de presencia.

Entrevista realizada a Sesha:
¿La conciencia es innata al ser humano?
Sí, es una red de interacción en la que el ser humano está integrado y que produce en sí misma una condición profundamente inteligente. Desde este prisma no tienes que echar mano de un ser más inteligente, de un creador.
Ese es tu tema: la no dualidad.
Cuando interpretas el mundo con el marco de la dualidad, determinas que una cosa es el que percibe y otra el percibido.
Yo, y todo lo demás. 
Exacto. Pero en Oriente hay otras formas de percepción, que se establecen creando nuevos estados de conciencia en los que la relación observador y observado cambia.
Tradúzcamelo a lo práctico
Cuando conduces, si no reaccionas a cada curva te estrellas, de igual manera, en la práctica, estos estados de percepción se traducen en no estar en babia, en no estar en las nubes, en estar presente, en vivir acorde con la intensidad de cada instante, en convertir cada momento en único.
Bueno todos lo pretendemos.
El problema no es pretenderlo, sino lograrlo. Cuando ves una película y estás absorto en ella, no te das cuenta de que tú estás ahí, estás sin pensarlo. La atención constante a un objetivo diluye tu sentido del yo; entonces surge una percepción diferente que se traduce en estar atento, vivo. Eso se llama no dualidad, y aflora la sabiduría y la intuición.
Nos lo han explicado muchas veces, pero en práctica se escapa.
La mente, tal como funciona, está constituida de hábitos, y esos hábitos producen condicionamientos. Le es muy difícil a una persona salirse de esa forma habitual de percibir y interpretar las cosas. Intente por un instante no ser consciente de nada.
Imposible, ¿verdad? Incluso se es consciente de que se está distraido. Hay una condición en usted que es permanente: la conciencia. La conciencia es un don que poseemos, una fuerza inherente de saber. Su capacidad de cognición está siempre presente y se puede experimentar de manera diferente.
Bien, ¿de qué manera?
Siendo simultáneamente objeto y sujeto de percepción, eso le hará libre.
No entiendo nada.
Cuando usted percibe el mundo, lo percibe desde usted; lo que no es usted lo llama mundo. El mundo es su objeto y usted el sujeto, y desde ahí interpreta el mundo: yo y todo lo demás. Bien, pues le haré una pregunta.
Cuando lee un libro y está absorta en él, ¿dónde está usted en ese instante?
Leyendo el libro.
Sí, de acuerdo, ¿pero Ima reconoce que es Ima la que lee el libro?
No, Ima está absorta en el libro.
Exacto, si estás absorto en algo interesante o bello, estás perdido en ese momento en la percepción misma, en el presente. y ese instante no puedes catalogarte como yo, ya que no tienes conciencia de ti mismo.
De acuerdo, ¿y?
Cuando estás absorto, concentrado, ocurre algo mágico y misterioso: no tienes conciencia de ti pero sí del mundo que percibes, y reaccionas ante él. ¡Eso es tan grato!
Pasa el tiempo volando, cierto
Es la pérdida del sentido de dualidad, pero no ocurre voluntariamente. Ahora plantéese otra cuestión: ¿cómo prefiere vivir: así o pensando?…Si pudiera vivir como cuando esta absorta, desde ese estado de sabia percepción, si pudiera caminar, cocinar, sentir, dormir, querer así, sería todo diferente.
¿Qué hay en esa entrega total?
Está el mundo.
…Casi lo entiendo.
La mente trata siempre de replegarse a cosas que ya ha pensado o sentido porque así se siente segura, e invade el presente con esos sentimientos y pensamientos. Cuando aprendes a estar presente, gozas de la condición de permitir a las cosas nacer y darles tiempo a morir, y gozarlas con intensidad.
Simplemente, está el presente.
Sí, y esto que parece una simpleza descarga la psique y el sistema nervioso y permite una calidad de vida superior. La presencia es conciencia, y te permite ver el mndo como es. Se trata de convertir lo que vives en lo fundamental, en el momento válido.
¿Y cómo se consigue?
Estamos acostumbrados a que las cosas se consiguen con esfuerzo, pero ¿qué esfuerzo hace usted para existir?
Ninguno. 
El problema es que usted quiere conseguir algo que con los atributos que ya conoce es imposible alcanzar. Entonces, lo que yo le digo es: atrévase, simplemente experimente el mundo, atrévase a estar presente sin saber si eso le lleva  a otro sitio o no; la suma de esos pequeños momentos la conducirá a esa forma de percepción libre.
¿Coleccionar instantes de presente?
Cuando alguien tiene el don de la escritura, escribe sin dudar, como si alguien le dictara, y eso provoca que el lector se pierda en ese mundo, se convierte en eso. Si tu don es ese, resta en esa perspectiva y fluye en ella, eso te arrastra al presente de manera innata.
Y cada persona tiene un don
Sí, aproveche su don, aquello en que no duda a lo mejor es amar, cuidar, trabajar, pescar, cocinar; advierta aquello que por don tiene de natural y en ello sumérgase, la ayudará. Aunque existir en sí ya es un don
Ima Sanchis