La Gestalt de Laura y la de Fritz:

Cuando hablamos de Terapia Gestalt hacemos referencia a un tipo de terapia humanista y holística.
La Gestalt se enfoca fundamentalmente en los procesos y no en los contenidos, la atención recae en el «aquí y ahora»; en lo que se está pensando y sintiendo, no en lo que pudo haber sido o debería ser. Vivir y sentir la realidad. Da más importancia al como y al para qué que al porqué.
Esto lo desarrolla a través del «darse cuenta» (awareness), la persona va adquiriendo más conciencia de sus acciones, es ella misma la que tiene que darse cuenta de le sucede (consciousness) . De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse y poder actuar de un modo mas libre, sin respuestas que estén fijadas del pasado por bloqueos o asuntos inconclusos. De la misma manera, la persona va adquiriendo más autoapoyo, conoce cuáles son sus recursos y herramientas para vivir de un modo más sano, y paralelamente, adquiere más autorresponsabilidad de cómo se siente, cómo piensa y cómo actúa.
Las herramientas de las que dispone el terapeuta son él mismo y sus propios recursos, así como, el cliente y sus propios recursos.
La Gestalt cree en la autorregulación organísmica del cuerpo y confía en que todo lo que desarrolla la persona es para facilitar su supervivencia y bienestar.
Esta no está hecha solo para tratar enfermedades sino también para desarrollar el potencial humano.
Se basa en una relación igualitaria entre el cliente y el terapeuta, una manera de restablecer el modo de relacionarse y de funcionar. Igual que el cuerpo necesita alimentos para nutrirse y sobrevivir, el alma, las emociones, la persona necesita de relaciones de calidad para nutrirse. En el campo terapéutico la persona puede experimentar más libremente y experienciar nuevas actuaciones. Lo que sana y produce bienestar son las relaciones de calidad.
El objetivo de la Terapia Gestalt es la satisfacción óptima, la autorrealización y el crecimiento.

La Terapia Gestalt nació en la década de los años cuarenta de la mano de Fritz y Laura Perls. Los dos fundadores coinciden en los pilares básicos de Gestalt y es a final de los años 50 cuando empiezan a diferir en el modo de abordar la terapia. Así, Fritz Perls por un lado, lidera la Gestalt de la costa Oeste junto con Isadore From, Paul Goodman, Elliot Shapiro, Paul Weiss y Richard Kitzler. Estos promueven el movimiento humanista en la escuela de Esalen : vive, siente y experimenta, sin teoría. Por otro lado Laura Perls lidera la costa Este representada por el New York Institute, con la corriente afín a Cleveland.
Las dos escuelas toman al ser humano des de una visión holística y tienen en cuenta que el contacto no puede producirse si no hay entorno. La principal discrepancia entre las dos escuelas es que la primera toma como unidad de medida y se centra en la persona, el organismo y en el individuo en si mismo, mientras que la segunda se basa en la interacción entre el organismo y el entorno, entendiendo como entorno todo lo físico y social, y en el contexto terapéutico, al terapeuta. La unidad de medida es la relación que cocrean la persona y su entorno. Así no nos centramos en el individuo como algo estático y aislado o no hablamos de un individuo sano, sino de una relación sana.

Self VS. Self en acción

Es en este relacionarse donde encontramos el «self» y es con lo que trabajamos. Según podemos interpretar de las palabras de Fritz en el PHG entendemos el self como un sistema de contacto y de respuesta que varia en cualquier momento, es flexible, está en cambio permanente y se va actualizando constantemente. Es un pequeño factor en la interacción total organismo/entorno pero es él quien juega el papel crucial de descubrir y construir los significados mediante los cuales crecemos(PHG, pág 16). A partir de aquí la persona va creando un sistema de identificaciones y alienaciones que es a lo que llamamos ego. Cuando la persona se identifica con esas partes del self y eso le reduce o bloquea su espontaneidad alienándose de sí misma es cuando Fritz hablaba de enfermedad psicológica o neurosis. Punto cero. Como podemos notar en el trasfondo de estas palabras aquí la unidad de medida a trabajar recae en el individuo aun teniendo en cuenta que el desarrollo de self no es posible sin el entorno; con lo que trabaja el terapeuta es con la persona y sus identificaciones.

En cambio Laura habla del «self en acción», teniendo en cuenta la base de la teoría gestáltica de self, la unidad en la que se centra es en el self en acción que va desplegando la persona en el aqui y ahora radical de la terapia. Una de las bases de la costa este es que en el aquí y ahora encontramos toda la vida de la persona y las diferentes identificaciones que tiene formadas o prefijadas principalmente en los 9 primeros meses de vida. Así no trabajan con lo que verbaliza la persona sino en qué relación cocreamos in situ el terapeuta y el cliente, sin recordar, simplemente con lo que nos esta pasando ahora a ti y a mi justo en este momento. Yo con mis características y tu con las tuyas cocreamos una situación/relación que es única y se crea un tipo de relación entre nosotros que es nueva para los dos y es más que la suma de tus características y de las mías. Hacemos un nosotros único. Si conseguimos observar lo obvio y centrarnos en los micro y macromovimientos de la persona, ya estaremos trabajando con todos los ajustes que ha realizado a lo largo de su vida.

Silla caliente y psicodrama VS. fenomenología y los micromovimientos

De esta manera la herramienta principal de la escuela de la costa este es centrarse en lo fenomenológico, en las cosas tal y como se muestran, como se ofrecen en la conciencia. Se trabaja con lo profundo de lo superficial. Para Laura lo importante no es lo que cuenta la persona, sino como lo cuenta y la relación que se establece con el cliente. No interpretan los ojos, sino la mirada. No interpreta lo que dices sino lo que te oigo decir. No interpreta la voz sino como me hablas.

En cambio, una de las herramientas principales de la escuela de Esalen es la silla caliente. Aquí, el cliente expresa como se siente y lo proyecta a fuera verbalmente. Des este modo, luego puede recuperar la proyección y tomar la responsabilidad sus pensamientos y sus sentimientos, sin juicio. Este método es útil para que la persona pueda integrar partes negadas de si misma. En este proceso Fritz trae el pasado al presente y lo usa como herramienta para que la persona pueda darse cuenta como esto influye en su vida actual. Este es un método para que pueda reconocer y experienciar, lo que Fritz llamaba resistencias o mecanismos de evitación del contacto; todas esas partes que la persona se niega de si mismo. Otra herramienta usada por Fritz es el psicodrama, esta la usaba para resolver lo que llamamos gestalts inconclusas o bloqueos. El psicodrama consiste en la representación de una escena traumática del pasado para que la persona pueda revivenciar esa experiencia y cambiarle el final, y en consecuencia, la interpretación que hace de la misma. Durante la representación la persona puede obtener una visón más sana y desarrollar nuevos recursos para afrontar la situación. Como vemos estas dos herramientas no tienen cabida en el aquí y ahora radical con el que Laura trabaja, ya que, aun y tener la base gestáltica de no ir al pasado (como el psicoánalisis hace), traen el pasado al presente para que la persona pueda integrar esas partes negadas o desidentificarse.